
Mis vacaciones han terminado; sin embargo, mi insomnio me permite poder seguir escribiendo aquí... es ahora momento de afrontar lo que se nos viene encima: la vuelta al trabajo.
Es curioso navegar por internet y encontrar las diferentes patologías que se desarrollan en según que núcleos. Para las personas que se dedican a las ciencias de la salud, existe el denominado Síndrome de Burnout.
Mi sector no está muy relacionado con la salud, pero si que me siento más o menos identificado con los síntomas. Los que lo sufren, aseguran que el tiempo transforma el más bello de los trabajos en algo que les produce una progresiva pérdida de energía, ansiedad, depresión, desmotivación, agresividad, sentimientos de vacío, fracaso, baja autoestima, insomnio, cefaleas...
ya no es felicidad; el recuerdo
del dolor es todavía dolor.