
Así me siento hoy. Es alucinante la costumbre de acumular objetos inservibles que tenemos los humanos en general y los fetichistas descentrados en particular.
Zapatos, las Span Triax que me lesionaron, el primer y único traje, camisetas, polos de playstation, sudaderas de capucha recuerdo sansil XXL... así hasta completar una bolsa de viaje, dos perchas y tres bolsas de basura... ¿Cómo puede caber todo esto en 40m2?
Esta tarde casi he terminado de un tirón Confesiones Personales de un Publicitario de Luis Bassat (Luis y no Lluis porque es lo que viene escrito en la portada). Al principio me ha parecido un texto autocomplaciente y hasta cierto punto grimoso, pero según avanzaba el personaje me ha cautivado, deslumbrado y finalmente arrancado una sonrisa (algo bastante caro estos últimos días). Os dejo con un pensamiento que a putas y eventeros nos conviene tener en cuenta: "Si los clientes y las agencias siguen buscando la excelencia, auguro a la publicidad un gran futuro. Si, por el contrario, las agencias buscan por encima de todo el dinero, y los clientes por encima de todo el ahorro, entonces los días de la buena publicidad están contados. Tocado y hundido Sr Bassat. Qué gran presidente perdió el Barça.
Gracias Alf por dejarme este libro...
Os dejo con una bonita canción dentro de un buen anuncio
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11/10/08
Contra el síndrome de diógenes dulcificado
El responsable es
El Agente Naranja
a las
18:32
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Etiquetas: abriendo las ventanas, ideas, Luis Bassat, Russian Red otra vez
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