20/2/08

Dolor

Ella tiene por costumbre leer en el autobús los apuntes de carrera de él, una manía adquirida en el noviazgo, un modo de empatizar y no dibujar una cara de póker cuando él le hablara del próximo examen.

Hoy lee que hay pacientes que, ante un dolor crónico, acaban por acostumbrarse de tal modo que sus receptores no lo identifican como tal. El autobús se para, ella baja y entra a casa.

Abre la puerta. Intercambian un par de gruñidos. Él ha cenado. Ella toma un poco de colacao y galletas, untadas de mantequilla, otra manía, esta vez de la niñez. Para cuando termina él está en la cama. Ella se une en el colchón, por el lado contrario. Pega su espalda a la de él, que comienza a roncar un segundo antes de ella, que está tan acostumbrada que ya ni le duele.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay cosas a las que uno/a no se acostumbra nunca.
No obstante, ayer el Dr House(lider de masas para algunos, que no para servidora), dijo que hay dolores que incluso pueden producir placer.
Yo no he llegado a ese umbral.
Ahí queda eso.

puritadinamita dijo...

yo si que creo que hay dolores(físicos)que producen cierto placer..ha sonado sado pero todo lo contrario...

Taf dijo...

yo sólo espero que eso no haya sido tu cena!

naranjito dijo...

En parte sí, Taf, acompañado de un cous cous de sobre en 3 minutos (para irnos haciendo a la idea)...

Hablar de las comidas me recuerda a esa idea de blog conceptual que teníamos en mente de hacer una foto a todo lo que comiéramos y otra foto a la taza del inodoro una vez hecho lo contrario a comer...

jaimegti16v dijo...

pues mira, para cenar bien, soberbio link que he cogido de la página de la monja:

http://cocinaparaimpostores.blogspot.com/

Taf dijo...

Ese era la evolución de la idea original, que era hacer una foto de la comida que hacíamos cada día... Joder, no le quites la parte poética!

El Agente Naranja dijo...

Si sacara una foto de lo que como al día, necesitaría un microscopio...